Creo que hoy he llegado a lo más alto de la aspiración gatuna. Al olimpo de los mininos, como quien dice. Porque hoy he estado en el despacho de Pilar Urbano, esa señora tan maja, tan republicana a su manera y tan amante de los gatos que lleva uno en la cabeza perennemente. La buena dama había oído de mi don para el teclado y requirió mis servicios para un chat con los internautas. ¡Qué honor! Pero bueno, a lo que iba: ¿cómo es Pilar Urbano en la intimidad?
Lo primero, coqueta. "Pensé que venías con cámara", me dice nada más llegar, "si lo llego a saber no me maquillo". Menudo susto entonces, pensé yo.
Segundo, y derivado de lo anterior: no sabe lo que es un chat. Pero al menos llega a lo de encender el ordenador y mirar el correo (doy fe).
Tercero, educada. "¿Cómo te llamas?", me preguntó mientras asomaba su cabecita (y su gran gato adosado a ella) después de echarme de su casa porque llegaba un nuevo entrevistador. "¿Soseki que más?". "Soseki Dragón. Muy bien. Adiós". Y ya había cerrado la puerta. Pero más vale tarde que nunca, ¿no?
Cuarto, prudente. "¿A San Sebastián? Bien, pero mira tren o autocar... No, no, en avión, no, que después de lo de SPANAIR (con todas y cada una de sus letras)... Y eso que yo soy viajera e hija de piloto..." (extracto de una conversación telefónica oída en su despacho)
Quinto: lo que se dice una mujer de costumbres. Muebles de madera, empapelado en tonos verduzcos pero sin renunciar a las rayas, windows XP, marcos con vírgenes, crucifijo en el escritorio y laca en el cajón, eso seguro. De nuevo, comnversación telefónica: "¿Qué viene otro a la 1? No, no. Hasta y veinte y listo. Que tengo la misa de 1.30..."
Conclusión: si no tuviese un amo tan adorable como Sánchez Dragón, me enroscaría sin dudarlo en su sofá para siempre. Ups, pero no se lo digais a mi amo, ya sabeis lo celoso que es...
martes, 4 de noviembre de 2008
martes, 8 de abril de 2008
Lección de tribus urbanas
Documentándome sobre tribus urbanas, le pregunté hoy a mi amiga Elena Cabrera sobre la tribu de pseudo-góticos que son los emos. A Elena le encanta Tokio Hotel -esos tíos medio tías que lleven los pelos de punta, enloquecen a adolescentes y quieren que los entierren con chupa de cuero-, por lo que no podía ser mejor profesora. Aún así, a mi, que sólo he sentido pasión de fan por Cat Stevens y Tino Casal, me han quedado claras sólo dos cositas: los emos están locos y se llevan fatal con los punks. Quieren suicidarse, llevan kilos de laca y se saben las letras en alemán. Todo demasiado complicado para mi, así que finalmente he decidido que no me voy a hacer emo.
De todas maneras, si alguien está interesado, puede seguir diez pasos para ser un emo.
De todas maneras, si alguien está interesado, puede seguir diez pasos para ser un emo.
martes, 1 de abril de 2008
Una boina y un cruasán

Bon jour, bon jour amigos gatunos! Supongo que me habréis echado de menos. Tanta expectación con el blog y luego, cuelgo un post, y esto se acabó... Pues no, ¡nada de eso!, que yo soy un gato serio y, sobre todo, de palabra. Mi ausencia por la red de redes no se ha debido a una abducción de mi amo, ni a falta de ganas. No, no no. La razón de mi silencio bloguero no ha sido otra que un viaje a París a ver a mi primo -quizá lo conozcais, se llema Chat Noir y allí es toda una institución-. La verdad es que mi primo no me cae muy bien. Ya sabéis, la fama (no todos la llevan tan bien como mi amo, que sigue siendo taaan humilde como el primer día). Pero el caso es que llevaba ya mucho tiempo insistiendo en que le hiciese una visita. Porque aunque altivo, no olvida a la familia. Con frases alentadoras como... "que las gaticas parisinas están muy ricas" o "te voy a invitar a una raclette que te vas a quedar sin bigotes de tanto lamerlos", no me pude resistir. La piel gatuna es débil. Así que allí me fui. Subí a la Torre Eiffel, me hice mis foticos en el Sacre Coeur, olisqueé los puestos de libros en la ribera del Sena y, hasta me compré un par de caprichos en las boutiques de los Campos Elíseos. Sin olvidar un buen cargamento de paté, que los franceses maullarán raro, pero el paté lo hacen como pocos. Total, que he vuelto como nuevo. Con fuerzas renovadas para darle a las teclas de mi máquina de escribir. Y menos mal, porque en nueve meses mi amo tiene que tener otro libro en el mercado... Espero que el viaje a París me haya inspirado... Por ahora ya tengo el título: 'Puta España. Una boina y un cruasán', ¿qué os parece?
P.D. No sé si lo veis muy bien, pero el gato de la foto es mi amigo matié, un gato muy majo que conocí en los alrededores del Pompidou.
lunes, 24 de marzo de 2008
Welcome to Soseki's world
Muchos me lo habías pedido. Primero fue el usuario en ADN.es. Luego el twitter. Me he hecho mayor y ahora es el turno del blog. Gracias por los ánimos y espero no defraudaros!
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